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6 junio, 2019

La nacra, una especie endémica del Mediterráneo al borde de la extinción

Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente el 5 de junio y el Día Mundial de los Océanos el 8 de junio nos gustaría hablaros de una especie muy especial de nuestro Mar Mediterráneo: la nacra (Pinna nobilis).

La nacra es el molusco más grande que habita en el Mediterráneo y uno de los bivalvos más grandes del mundo, puede llegar alcanzar 1,20 m de longitud. En comparación con otros bivalvos, es una especie de crecimiento rápido. Se estima que puede vivir más de 20 años.

Se las puede encontrar semienterradas sobre sustratos fangosos y arenosos, también en fondos rocosos expuestos a la luz y asociadas a las praderas de Posidonia oceanica.

Las nacras crean hábitat para una gran cantidad de especies que las usan de sustrato. Hay dos especies que viven en su interior como simbiontes, una pequeña gamba, Pontonia pinnophylax, y un cangrejo Pinnotheres pinnotheres. Además, están sus conchas, que proporcionan una superficie dura que puede ser colonizada por otras especies; se ha calculado que más de 80 están asociadas a sus valvas, entre ellas destacan numerosas esponjas, gorgonias y algas.

Son organismos filtradores y auténticos bioindicadores de la calidad del agua. La existencia de importantes poblaciones de nacra en fondos de roca, arena y praderas de Posidonia oceanica de las islas ha sido tradicionalmente señal inequívoca de la excelente calidad de las aguas en las Islas Baleares.

En el pasado existían una gran cantidad de nacras, la costumbre de recolectar sus conchas para usarlas como objetos decorativos las llevó al borde de la extinción. 

Además, en la actualidad sufre una epidemia de mortandad extrema, causada por un protozoo  descrito por los científicos que trabajan en  el  Laboratorio de Investigaciones Marinas y Acuicultura (LIMIA) de las Islas Baleares, que en solo tres años, la  ha extinguido prácticamente de las costas españolas, epidemia que se va extendiendo por todo el Mediterráneo y pone en riesgo serio la supervivencia de la especie. Muy rápidamente el estatus de conservación de la nacra ha pasado de ´vulnerable´ a clasificarse ´en situación crítica´.

Los primeros casos de mortalidad se detectaron en el sudeste de la península ibérica y las Islas Baleares a finales de 2016. Desde entonces, este fenómeno se ha ido extendiendo con rapidez, causando la muerte de alrededor del 90 % de las poblaciones infectadas, según informa la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). A día de hoy, el problema afecta a todo el litoral español, francés, italiano y se teme la  expansión de la epidemia hacia el Mediterráneo Oriental.

Según los expertos este parásito se aloja en el interior de la glándula digestiva de la nacra infectada, causando un bloqueo que provoca la inanición del bivalvo, que deja de reaccionar a estímulos y es incapaz de mantener cerradas las valvas. La supervivencia de los individuos infectados es muy baja.

Desde que se dio la voz de alarma, las autoridades ambientales de las distintas regiones afectadas en colaboración con los expertos de la UICN han desarrollado distintas estrategias de conservación para esta especie: campañas para monitorear las poblaciones en el Mediterráneo, programa de rescate en las áreas donde el parásito aún no ha aparecido, protección de individuos mediante jaulas de exclusión, plan de rescate para conservación “ex situ”, estudios del patógeno en diferentes condiciones y programas de cría en cautividad.

En la actualidad, la nacra debe afrontar, además de la presencia de este parásito, numerosas amenazas que comprometen su futuro como el cambio climático, la contaminación, la presencia de especies invasoras, la pesca de arrastre y el anclaje de embarcaciones sobre las praderas de Posidonia oceanica, Cymodocea nodosa y Caulerpa prolifera en las que viven.

Para salvar a la nacra de la extinción urge la disminución del impacto antropogénico y la declaración de nuevas áreas marinas protegidas (AMPs). Desde la Fundación Palma Aquarium queremos expresar nuestro deseo de seguir celebrando cada año los Días Mundial del Medio Ambiente y de los Océanos, con la nacra y el resto de especies que se encuentran al borde de la extinción, formando parte de nuestros ecosistemas.